La IA agéntica y el futuro de la Oficina del CFO
Según información compartida recientemente por Esker en su newsletter oficial, Gartner prevé que en 2028 cerca de un tercio de las aplicaciones empresariales incorporarán IA agéntica. Este avance abre una oportunidad clara para la Oficina del CFO, que puede aprovechar esta tecnología para mejorar la eficiencia operativa y reforzar su papel estratégico dentro de la organización.
La IA agéntica va más allá de la automatización tradicional que ya se utiliza en muchos departamentos financieros. Estos agentes inteligentes son capaces de gestionar aprobaciones de facturas, responder a proveedores, preparar ofertas y construir escenarios financieros futuros, permitiendo a los equipos liberar tiempo y centrarse en tareas de mayor valor añadido. Tal y como destaca Esker, este enfoque contribuye a redefinir el rol del CFO, orientándolo hacia la toma de decisiones estratégicas.
Aun así, el retorno de la inversión sigue siendo un reto clave. Estudios citados por Esker, como los de BCG y OpinionWay, indican que solo un tercio de los CFOs espera una transformación completa a corto plazo, aunque el 65% ya planea invertir en soluciones con IA integrada antes de 2026. Los casos de uso más relevantes se concentran en la generación de informes, conciliación automática de pagos, gestión de cobros y atención a clientes y proveedores, ámbitos donde la digitalización financiera tiene un impacto directo y medible.
La IA agéntica en acción: eficiencia operativa y decisiones más inteligentes
En la práctica, la IA agéntica ya está mejorando la operativa diaria. Por ejemplo, agentes integrados en herramientas como Microsoft Teams pueden ofrecer información financiera en tiempo real a los equipos comerciales sin necesidad de acceder a múltiples sistemas. Del mismo modo, los proveedores pueden recibir respuestas automáticas sobre el estado de facturas o incidencias a través de canales de mensajería, reduciendo fricciones y acelerando los procesos.
Desde el punto de vista financiero, Esker identifica dos grandes beneficios: el aumento de la productividad y la mejora en la calidad de la toma de decisiones. Al reducir las tareas manuales, se acortan los ciclos financieros y se optimiza el capital circulante. Además, a diferencia de los modelos basados únicamente en datos históricos, la IA agéntica permite simular escenarios futuros, evaluar riesgos y proponer distintas estrategias de gestión financiera.
De cara al futuro, Esker apunta a la interoperabilidad entre agentes de IA como el siguiente paso clave: agentes capaces de comunicarse entre sí y conectar ERPs, CRMs y sistemas financieros, fiscales y legales. Este enfoque permitirá que la Oficina del CFO funcione como un auténtico ecosistema inteligente. En Biton compartimos esta visión, apostando por una tecnología que esté al servicio del negocio y de las personas, facilitando una gestión financiera más eficiente, integrada y orientada a resultados.




